Karl Marx y Friedrich Engels, «Feuerbach. Contraposición entre la concepción materialista y la idealista», parte A, en La ideología alemana.
Resumen de Estefanía Arenas
La ideología en general y la ideología alemana en particular
El problema de la crítica alemana radica en ciertos sistemas filosóficos, pero en especial, en el sistema hegeliano. Los llamados neohegelianos no hicieron propiamente una crítica sobre el pensamiento de Hegel, sino que lo retomaron y profanaron las categorías hegelianas puras y auténticas para transformarlas en simples ideas religiosas. Todas sus ideas partían de una religión auténtica, la cual podía explicar las ideas políticas, metafísicas y morales. Los neohegelianos criticaron todo, pero siempre bajo el imperio de la religión y sin cambiar en lo absoluto la realidad imperante como ellos pretendían y si algo lograron estos pensadores, fue la aclaración de ciertos puntos histórico-religiosos sobre la figura del cristianismo, pero jamás se dieron a la tarea de preguntarse por la relación entre la filosofía alemana y la realidad de Alemania.
Para hablar de la historia, primero se necesita la existencia de los individuos y, después, de los fundamentos naturales y la modificación de éstos por la acción del hombre. Así, el hombre se diferencia de los animales en el momento en que empieza a producir sus medios de vida, pero esta producción sólo aparece cuando la población se multiplica y se lleva a cabo un intercambio entre los individuos. Por otra parte, la estructura interna de cada Estado depende del grado de desarrollo de producción y de su intercambio interior y exterior.
La división del trabajo dentro de una nación depende de la separación del trabajo industrial y comercial del trabajo agrícola, es decir, de la contraposición campo-ciudad. De esta forma, tenemos varias formas de propiedad o de la organización de la división del trabajo:
Tribu.- Se nutren de la caza y la pesca, de la ganadería y de la agricultura. Su división del trabajo está poco desarrollada. La organización social es una ampliación de la organización familiar; llevan el mando los patriarcas y el lugar más bajo, los esclavos.
Antigua propiedad comunal o estatal.- Se fusionan diversas tribus para formar una ciudad. La propiedad privada es en común entre los miembros del Estado. Su división del trabajo está más desarrollada. Ya hay cierta contradicción entre los estados rurales y urbanos. Aquí, se consideraba la historia como el uso de la guerra y la violencia para conseguir ciertos fines. La población, al ir creciendo, va necesitando de más cosas y, por consecuencia, de nuevos medios de producción cuya base eran los esclavos.
Propiedad feudal o por estamentos.- Tenía como punto de partida el campo, su población es escasa y la producción está a cargo de los campesinos. Existe la organización de artesanos denominada gremio. Los estamentos son muy diversos (nobleza, clero, campesinos, etc.). El poder estaba en manos de un monarca. Se dice que la producción de ideas estaba enlazada con la actividad material y el comercio.
1) Historia
El primer hecho histórico es la producción de los medios para la satisfacción de las necesidades humanas, es decir, asegurar la vida de los hombres; pero para la satisfacción de las necesidades, se necesita el instrumental que conduce a nuevas necesidades. Esto jamás lo llevaron a cabo los alemanes, es por eso que en Alemania no ha existido ningún historiador. Otro factor que interviene en el desarrollo histórico es la procreación que da lugar a la familia, la primera relación social de la cual brotan nuevas necesidades.
Así, pues, cada fase industrial lleva consigo un modo de cooperación o determinada fase social, esto es, la cooperación de diversos individuos. Es indispensable por esto, que la historia del hombre esté íntimamente conectada con la historia industrial y de intercambio, pues estas necesidades o condiciones materiales de los hombres han estado siempre presentes y han sido satisfechas mediante los modos de producción.
Como el hombre pertenece a una sociedad, el lenguaje —al igual que la conciencia— nace a partir del intercambio entre los hombres y de la necesidad, así ambos factores son productos sociales. La conciencia nos permite tener claro entendimiento de aquello que nos rodea, es decir, poseemos una conciencia del mundo inmediato, una conciencia social y una conciencia natural. Esta conciencia se perfecciona al aumentar la producción y las necesidades y es así como se desarrolla la división del trabajo en la cual la fuerza productora, el estado social y la conciencia tienen que entrar en contradicción entre sí, pero lo más importante, con la división de trabajo comienza a darse la distribución desigual de los bienes y del trabajo (separación del interés particular y el interés común). Es así como cada individuo debe dedicarse a cierto trabajo que le es impuesto y del que no puede deshacerse; en oposición a esto, el comunismo propone que el individuo puede desarrollarse plenamente en las actividades que mejor le parezcan.
La clase dominante tratará de conquistar el poder político para imponer su interés como interés general, pero los individuos sólo buscan su interés particular que para ellos no coincide con el interés común.
La fuerza de producción bajo la división del trabajo se presenta ante los individuos como algo externo a ellos y que rige su propia voluntad. Esto representa una enajenación contra la cual hay que sublevarse y para esto tiene que surgir una clase desposeída que lucha por liberarse de sus ataduras. Por otra parte, debe generarse un incremento de la fuerza productiva en un plano histórico-universal porque sin esto sólo se generaría la escasez y, a su vez, instituye a individuos histórico-universales sin los cuales el comunismo sólo tendría un carácter local y las potencias de intercambio, por tanto, deben desarrollarse como potencias universales.
El comunismo es el movimiento real que anula y supera el estado de las cosas actuales; una organización social sólo puede desarrollarse basándose en la producción y el intercambio.
El comercio sólo puede llegar a dominar el mundo mediante la relación oferta-demanda, lo cual sólo ha ocasionado “la repartición de la felicidad y la desgracia entre los hombres”.
2) Sobre la producción de la conciencia
Únicamente con el derrocamiento del orden social mediante la revolución comunista y la abolición de la propiedad privada se disolverá el pensamiento equivocado de los teóricos alemanes respecto a la historia. La historia está ligada con la libertad del individuo, siempre y cuando se encuentre dentro de una historia universal y de aquí surge, también, la tesis de afirmar que la verdadera riqueza espiritual del individuo depende de la riqueza de sus relaciones reales. Esta forma de ver la historia consiste en exponer el proceso real de la producción material de la vida inmediata, de sus intercambios, de explicar las diferentes fases de la sociedad civil como fundamentos de la historia y de ver cómo ésta es el fundamento de las formas de la conciencia, de la religión, de la filosofía y de la moral; así pues, la revolución es quien impulsa estas manifestaciones humanas, incluida la historia.
Así, se ha tenido una noción equivocada de la historia extendida por los teóricos alemanes donde se alude que la historia consiste simplemente en las acciones políticas de los héroes y del Estado, de las luchas religiosas, etc., basándose siempre en una concepción religiosa imperante en Alemania dejando a un lado la producción real de los medios de vida. Igualmente, se equivocan al pensar sólo en una historia local, afirmando que las demás naciones no poseen una historia y que la verdadera época histórica en Alemania es la lucha entre los filósofos alemanes (1840-1844). La eliminación de estas ideas puede darse solamente si las circunstancias cambian, y no de las deducciones teóricas. Para el proletariado, estas teorías no existen, ni siquiera las ideas religiosas.
Para Feuerbach, la historia no es sino la sucesión de las diferentes generaciones, cada una de las cuales explota los materiales y fuerzas productivas por las generaciones que le han precedido, es decir, la historia posterior es la finalidad de la que la precede; jamás logró vislumbrar al hombre en sus condiciones de vida reales.
Las ideas que imperan en cada época son las ideas de la clase dominante. Esta clase no sólo tiene un poder material sino también ejerce el poder espiritual, esto es, no sólo posee los medios de producción material, sino que dispone también de los medios de la producción espiritual. La clase revolucionaria surge con la existencia de ideas revolucionarias, con un deseo de eliminar la situación actual y con la oposición hacia una clase: la clase dominante.
Bitácora del primer semestre del curso de «Problemas filosóficos» en el Colegio de Estudios Latinoamericanos de la UNAM para el período 2012-1. Miércoles 16-18 hrs. (salón 206) y viernes 18-20 hrs. (salón 006)
28.09 Marx y Engels. En el principio era el trabajo
Bitácora de la sesión del 28 de septiembre de 2011
Por Estafanía Arenas
La clase del día miércoles 28 de septiembre comenzó con las preguntas que teníamos acerca de la lectura y su punto central fue enfatizar la forma en la que el texto se relaciona con el concepto de alienación.
Con La ideología alemana, Marx y Engels intentan encontrar una respuesta de cómo se enfrenta la filosofía alemana con la realidad de Alemania. En la clase, primero, se abordó el tema de la contradicción, donde el profesor explicó que la contradicción surge a partir del acto de la división del trabajo, lo cual genera un enfrentamiento entre distintos factores (campo/ciudad, trabajo físico/trabajo intelectual, etc.). A partir de esto, Marx y Engels luchan contra la idea de que la división de trabajo surja a partir de la separación entre trabajo intelectual y trabajo físico. Se dice que con el comunismo estos dos tipos de trabajo tendrán la misma importancia y valor.
Por otra parte, hablamos sobre los neohegelianos, que eran críticos acérrimos del sistema y postulan que el problema de todo es el dogma —religión, instituciones políticas— y creían que por el hecho de realizar ciertas críticas, podían transformar inmediatamente la realidad y se dijo: “Los neohegelianos no son más que conservadores”.
Tenemos, pues, que los neohegelianos partían de las tesis dichas por Hegel, pero en realidad no hicieron más que escribir “la putrefacción del espíritu”. Sabemos que Hegel escribió la Fenomenología del Espíritu con el afán de dar a conocer la forma o los pasos (certeza sensible, percepción, razón y autoconciencia) para llegar al despliegue del espíritu, es decir, el camino hacia la libertad. Pero para los neohegelianos, estas afirmaciones ya no pueden ser aplicadas.
Para Marx y Engels, la historia era el proceso de producción de la vida inmediata, es decir, el hombre construye los medios para satisfacer sus necesidades. Al contrario, los neohegelianos tenían una idea equivocada de la historia al afirmar que había sido hecha por los héroes o por la religión.
Entonces, si el hombre puede cubrir sus necesidades con la producción de sus satisfactores, ¿los animales también pueden hacerlo?, ¿qué diferencia al hombre de los animales? Aquí se dan dos aspectos:
-De orden idealista: El hombre posee el logos, es decir, la razón (orden interior) y la palabra (orden exterior), que los animales no tienen.
-De orden materialista: El hombre produce sus medios de producción, es decir, su entorno y el animal no. Esto quiere decir que el ser humano transforma las cosas para su beneficio.
De esto surge otra interrogante, ¿qué necesitan los hombres y los animales para subsistir? Tanto los hombres como los animales necesitan lo mismo para sobrevivir (alimento, refugio, reproducción, etc.), pero la diferencia radica en el cómo subsisten. El hombre subsiste porque produce los satisfactores de sus necesidades mediante el trabajo y éste trabajo produce a su vez un intercambio. A partir de esto es donde surge la división del trabajo que conlleva varias contradicciones (ya antes mencionadas) entre el campo y la ciudad, el trabajo físico y el intelectual. La división del trabajo, al ser de carácter histórico, es cambiante debido a las condiciones materiales de las sociedades.
El modo de organización social, dicen Marx y Engels, depende de la manera en la que se organice la división del trabajo y los modos de producción. El hombre primero se organiza (crea medios de producción) y a partir de ahí surge la idea que justifica la forma de realizar la producción. Para cambiar la organización de la división de trabajo sólo se necesita que cambien las necesidades.
Finalmente, el pensar que no somos parte de los medios de producción significa una enajenación, porque en realidad todos formamos parte de ellos.
Por Estafanía Arenas
La clase del día miércoles 28 de septiembre comenzó con las preguntas que teníamos acerca de la lectura y su punto central fue enfatizar la forma en la que el texto se relaciona con el concepto de alienación.
Con La ideología alemana, Marx y Engels intentan encontrar una respuesta de cómo se enfrenta la filosofía alemana con la realidad de Alemania. En la clase, primero, se abordó el tema de la contradicción, donde el profesor explicó que la contradicción surge a partir del acto de la división del trabajo, lo cual genera un enfrentamiento entre distintos factores (campo/ciudad, trabajo físico/trabajo intelectual, etc.). A partir de esto, Marx y Engels luchan contra la idea de que la división de trabajo surja a partir de la separación entre trabajo intelectual y trabajo físico. Se dice que con el comunismo estos dos tipos de trabajo tendrán la misma importancia y valor.
Por otra parte, hablamos sobre los neohegelianos, que eran críticos acérrimos del sistema y postulan que el problema de todo es el dogma —religión, instituciones políticas— y creían que por el hecho de realizar ciertas críticas, podían transformar inmediatamente la realidad y se dijo: “Los neohegelianos no son más que conservadores”.
Tenemos, pues, que los neohegelianos partían de las tesis dichas por Hegel, pero en realidad no hicieron más que escribir “la putrefacción del espíritu”. Sabemos que Hegel escribió la Fenomenología del Espíritu con el afán de dar a conocer la forma o los pasos (certeza sensible, percepción, razón y autoconciencia) para llegar al despliegue del espíritu, es decir, el camino hacia la libertad. Pero para los neohegelianos, estas afirmaciones ya no pueden ser aplicadas.
Para Marx y Engels, la historia era el proceso de producción de la vida inmediata, es decir, el hombre construye los medios para satisfacer sus necesidades. Al contrario, los neohegelianos tenían una idea equivocada de la historia al afirmar que había sido hecha por los héroes o por la religión.
Entonces, si el hombre puede cubrir sus necesidades con la producción de sus satisfactores, ¿los animales también pueden hacerlo?, ¿qué diferencia al hombre de los animales? Aquí se dan dos aspectos:
-De orden idealista: El hombre posee el logos, es decir, la razón (orden interior) y la palabra (orden exterior), que los animales no tienen.
-De orden materialista: El hombre produce sus medios de producción, es decir, su entorno y el animal no. Esto quiere decir que el ser humano transforma las cosas para su beneficio.
De esto surge otra interrogante, ¿qué necesitan los hombres y los animales para subsistir? Tanto los hombres como los animales necesitan lo mismo para sobrevivir (alimento, refugio, reproducción, etc.), pero la diferencia radica en el cómo subsisten. El hombre subsiste porque produce los satisfactores de sus necesidades mediante el trabajo y éste trabajo produce a su vez un intercambio. A partir de esto es donde surge la división del trabajo que conlleva varias contradicciones (ya antes mencionadas) entre el campo y la ciudad, el trabajo físico y el intelectual. La división del trabajo, al ser de carácter histórico, es cambiante debido a las condiciones materiales de las sociedades.
El modo de organización social, dicen Marx y Engels, depende de la manera en la que se organice la división del trabajo y los modos de producción. El hombre primero se organiza (crea medios de producción) y a partir de ahí surge la idea que justifica la forma de realizar la producción. Para cambiar la organización de la división de trabajo sólo se necesita que cambien las necesidades.
Finalmente, el pensar que no somos parte de los medios de producción significa una enajenación, porque en realidad todos formamos parte de ellos.
23.09 Marx. Crítica a la religión
Bitácora de la sesión del 23 de septiembre de 2011
Por Ixchel Uribe
Durante la clase analizamos el texto sobre la Crítica a la Filosofía del Derecho de Hegel, de Marx. Se desarrollaron cuatro puntos fundamentales para su comprensión:
1.- El fundamento de la crítica
2.- Cuáles son las tareas de la filosofía y la historia
3.- En qué consiste la superación de la filosofía
4.- Condiciones de emancipación
1.-El fundamento de la Crítica
En este punto se establece el significado de la famosa frase de Marx, “La religión es el opio de las masas”, como un adormecimiento de los sentidos, una alteración de la realidad, del individuo y de la colectividad.
La religión es necesaria para la explicación no sólo de ciertos fenómenos que con el paso del tiempo pueden ser explicados gracias a las aportaciones científicas; sino que, también, da sentido a aquellas situaciones extremas, a las que se enfrenta el ser humano, a las cuales se resiste y que carecen de sentido para él, y que sólo en la religión han podido encontrarlo.
Marx, retoma la crítica que hace FeUerbach, la cual consiste en que el ser humano creó la idea de un Dios creador, para darle sentido al hombre, superando el hecho de la muerte y otorgando sentido a aquellas cosas que antes carecían de él. Como consecuencia de esta separación en la que Dios se independiza del hombre, este último comienza a creer que fue Dios quien lo creó a él, sintiéndose eternamente endeudado con su Dios y olvidando que es el hombre el verdadero creador.
Dios no se limita únicamente a la creación del hombre, también ha enviado a sus representantes al mundo y es responsable de las instituciones que lo rigen en sociedad, como el Estado y el gobierno. De esta forma, el Dios creador justifica su existencia para mantener el statu quo. La religión se convierte en un mecanismo de control de los individuos pertenecientes a un grupo social, en el que no hay cabida a ningún cambio, manteniendo y justificando la opresión, la subordinación de la mujer al hombre, la explotación, la esclavitud, etc.
En este momento el hombre se enfrenta ante el problema de mostrar el grado de su ilusión, en poder recordar. Al tomar conciencia de que es él el verdadero creador, el creador de Dios, de sus representantes y de todas las instituciones y circunstancias que lo controlan y someten, descubre una verdad evidente, que siempre ha estado frente a él, pero de la cual no era consciente.
El hombre es el creador de su propia historia, convirtiendo la crítica a la religión en crítica a la política: solamente él puede superar la opresión a la que se ha sometido él mismo.
2.- Tareas de la Historia y la Filosofía
La tarea de la Historia consiste en que, al ser el hombre creador de su propia historia, debe desaparecer la verdad del Más Allá, que sustenta su existencia en las diferentes religiones, como recompensa al sufrimiento del hombre que padece a lo largo de su vida. Al desaparecer este Más Allá, sólo queda el Más Acá –el aquí y ahora– el mundo terrenal, el cual debe ser transformado y en donde el hombre se convierta en el creador de su Universo, el centro de su Historia.
Por otro lado, el quehacer de la Filosofía se divide en dos: en primer lugar el paso de la Crítica a la religión a la Crítica a la política. La segunda tarea de la filosofía es proporcionar conciencia que vaya más allá de la crítica y discusión sobre la existencia de Dios, debe crear conciencia sobre esta ilusión creada por el hombre, la cual ha dado lugar a la Opresión.
Sobre la Opresión surge la interrogante de si esta existe aún antes de que se le nombrara así, porque, de acuerdo con lo establecido por Karl Marx, la filosofía debe generar conciencia de la Opresión como si esta existiera antes de llamarla de esta forma. Pero, al ser esta una forma en la que nosotros nos relacionamos con las cosas, la opresión (un ente «real») no puede existir independientemente de la palabra que la nombra.
3.- La superación de la filosofía
Cuando la filosofía ha llegado a su punto máximo, sólo le queda superarse. Marx utiliza el término Aufhebung, para referirse a la superación de una tesis por su antítesis, a través de la negación; la síntesis superada por una nueva teoría y así sucesivamente, hasta llegar al saber absoluto. La superación de la filosofía especulativa se da a través de la negación: al negarla, permite su realización por medio de la Praxis, transformando las situaciones de opresión, dando lugar a la Revolución. Para llegar a ella no bastan las armas intelectuales que proporciona la filosofía, deben emplearse también la armas materiales que están en manos del proletariado.
4.- Condiciones de Emancipación
Para poder ser libres y autónomos se debe encontrar una clase social que no busque satisfacer intereses de clase y que no sea privilegiada, pues cuando lo es, va a tratar de mantener sus prerrogativas y se opondrá al cambio. La clase a la que hay que recurrir, al no tener privilegios, no tiene miedo, ni nada que perder. Esa clase es el Proletariado, quien tiene en sus manos la tarea de la Revolución como resultado de la suma de la Opresión y de la conciencia de esta.
Por Ixchel Uribe
Durante la clase analizamos el texto sobre la Crítica a la Filosofía del Derecho de Hegel, de Marx. Se desarrollaron cuatro puntos fundamentales para su comprensión:
1.- El fundamento de la crítica
2.- Cuáles son las tareas de la filosofía y la historia
3.- En qué consiste la superación de la filosofía
4.- Condiciones de emancipación
1.-El fundamento de la Crítica
En este punto se establece el significado de la famosa frase de Marx, “La religión es el opio de las masas”, como un adormecimiento de los sentidos, una alteración de la realidad, del individuo y de la colectividad.
La religión es necesaria para la explicación no sólo de ciertos fenómenos que con el paso del tiempo pueden ser explicados gracias a las aportaciones científicas; sino que, también, da sentido a aquellas situaciones extremas, a las que se enfrenta el ser humano, a las cuales se resiste y que carecen de sentido para él, y que sólo en la religión han podido encontrarlo.
Marx, retoma la crítica que hace FeUerbach, la cual consiste en que el ser humano creó la idea de un Dios creador, para darle sentido al hombre, superando el hecho de la muerte y otorgando sentido a aquellas cosas que antes carecían de él. Como consecuencia de esta separación en la que Dios se independiza del hombre, este último comienza a creer que fue Dios quien lo creó a él, sintiéndose eternamente endeudado con su Dios y olvidando que es el hombre el verdadero creador.
Dios no se limita únicamente a la creación del hombre, también ha enviado a sus representantes al mundo y es responsable de las instituciones que lo rigen en sociedad, como el Estado y el gobierno. De esta forma, el Dios creador justifica su existencia para mantener el statu quo. La religión se convierte en un mecanismo de control de los individuos pertenecientes a un grupo social, en el que no hay cabida a ningún cambio, manteniendo y justificando la opresión, la subordinación de la mujer al hombre, la explotación, la esclavitud, etc.
En este momento el hombre se enfrenta ante el problema de mostrar el grado de su ilusión, en poder recordar. Al tomar conciencia de que es él el verdadero creador, el creador de Dios, de sus representantes y de todas las instituciones y circunstancias que lo controlan y someten, descubre una verdad evidente, que siempre ha estado frente a él, pero de la cual no era consciente.
El hombre es el creador de su propia historia, convirtiendo la crítica a la religión en crítica a la política: solamente él puede superar la opresión a la que se ha sometido él mismo.
2.- Tareas de la Historia y la Filosofía
La tarea de la Historia consiste en que, al ser el hombre creador de su propia historia, debe desaparecer la verdad del Más Allá, que sustenta su existencia en las diferentes religiones, como recompensa al sufrimiento del hombre que padece a lo largo de su vida. Al desaparecer este Más Allá, sólo queda el Más Acá –el aquí y ahora– el mundo terrenal, el cual debe ser transformado y en donde el hombre se convierta en el creador de su Universo, el centro de su Historia.
Por otro lado, el quehacer de la Filosofía se divide en dos: en primer lugar el paso de la Crítica a la religión a la Crítica a la política. La segunda tarea de la filosofía es proporcionar conciencia que vaya más allá de la crítica y discusión sobre la existencia de Dios, debe crear conciencia sobre esta ilusión creada por el hombre, la cual ha dado lugar a la Opresión.
Sobre la Opresión surge la interrogante de si esta existe aún antes de que se le nombrara así, porque, de acuerdo con lo establecido por Karl Marx, la filosofía debe generar conciencia de la Opresión como si esta existiera antes de llamarla de esta forma. Pero, al ser esta una forma en la que nosotros nos relacionamos con las cosas, la opresión (un ente «real») no puede existir independientemente de la palabra que la nombra.
3.- La superación de la filosofía
Cuando la filosofía ha llegado a su punto máximo, sólo le queda superarse. Marx utiliza el término Aufhebung, para referirse a la superación de una tesis por su antítesis, a través de la negación; la síntesis superada por una nueva teoría y así sucesivamente, hasta llegar al saber absoluto. La superación de la filosofía especulativa se da a través de la negación: al negarla, permite su realización por medio de la Praxis, transformando las situaciones de opresión, dando lugar a la Revolución. Para llegar a ella no bastan las armas intelectuales que proporciona la filosofía, deben emplearse también la armas materiales que están en manos del proletariado.
4.- Condiciones de Emancipación
Para poder ser libres y autónomos se debe encontrar una clase social que no busque satisfacer intereses de clase y que no sea privilegiada, pues cuando lo es, va a tratar de mantener sus prerrogativas y se opondrá al cambio. La clase a la que hay que recurrir, al no tener privilegios, no tiene miedo, ni nada que perder. Esa clase es el Proletariado, quien tiene en sus manos la tarea de la Revolución como resultado de la suma de la Opresión y de la conciencia de esta.
Resumen: Seeman, Sentido de la alienación
Melvin Seeman, «On the Meaning of Alienation», American Sociological Review, 24-6, 1959, pp.783-791.
Resumen de Mauricio Prado
La alienación es un tema muy importante en las ciencias sociales y su concepto se usa frecuentemente en los trabajos contemporáneos; sin embargo, es un término que se usa de forma muy ambigua. Este documento trata de realizar dos tareas: presentar de una forma organizada los diferentes usos que se le ha dado a este término y darle un enfoque histórico al concepto en temas de interés actual. Hay cinco diferentes significados que le podemos dar a la “alienación”: impotencia, carencia de significado, anormatividad, aislamiento y autoenajenación. Se mencionarán las características de estos cinco tipos para facilitar su uso metodológico.
Impotencia
Esta noción de alienación es extraída de la visión marxista de la posición del trabajador frente al capitalista; el trabajador está alienado en la medida que los medios de producción son tomados por los empresarios y no por quien trabaja. Entonces decimos que hay una impotencia del trabajador al no poder incidir en las decisiones que se toman respecto a su trabajo.
En el trabajo de Weber nos encontramos con una extensión de esta teoría, argumentando que no sólo es exclusivo del proletariado, sino que se manifiesta de forma universal. Los soldados actuales están separados de su violencia, los científicos de los medios de investigación y el funcionario de los medios administrativos, ninguno de ellos tiene decisión en su campo.
Esta idea de la alienación como impotencia es la utilizada más frecuentemente. Hay que ser claros respecto a cómo tratar este término porque nos da una visión psicosocial, aunque esto no significa que no se pueda usar como recurso metodológico. También hay que mencionar que la impotencia de una persona está marcada por dos cosas, tanto por lo que espera como por lo que desea. Aquí podemos hacer la distinción entre una visión objetiva del observador y una visión de juicio del observador. Así es como el individuo ve una diferencia entre sus expectativas de control y su deseo de control.
En este caso de alienación, yo limitaría su aplicación en el concepto de expectativas que tiene el individuo sobre la influencia en los sucesos sociopolíticos. Es decir aplicarlo sólo en el campo de la representación del hombre respecto al orden social más amplio.
Carencia de significado
Este es el segundo significado que más se usa. En este caso utilizamos el término refiriéndonos a la creencia del individuo al creer comprender los sucesos que suceden a su alrededor. Hablaremos de una alta alienación cuando el individuo no tiene claro en que creer, es decir cuando él cree que sus acciones tendrán ciertos resultados. Este tipo de alienación es independiente del primero, porque mientras que en el primero mencionamos la impotencia del individuo en incidir en los resultados de su trabajo, aquí mencionamos el entendimiento que tiene éste respecto a sus decisiones. Impotencia es externa y carencia de significado es interno.
Anormatividad
Este tercer tipo de alienación es tomado de la escuela de Durkheim y el término anormatividad se usa generalmente para mencionar cuando las normas del Estado se caen o no pueden cumplir sus funciones. En el caso de alienación nos referimos cuando el Estado le exige algo a la sociedad que no puede cumplir debido a que el Estado no lo proporciona. Esta descoordinación es lo que genera la anomia. Cuando se da cuenta de la anomia se puede reaccionar de dos formas: intentar cambiar las condiciones del Estado para poder cumplir con las expectativas o atribuirle esa anomia a causas más místicas (fortuna, suerte) y menos sociológicas.
Este tipo de alienación es independiente de las dos anteriores. La impotencia es una diferencia entre las expectativas de tus acciones y los resultados, y la carencia de sentido se refiere a la creencia del individuo en creer que entiende el sentido de lo que lo rodea. En cambio, la anormatividad como alienación se refiere más a aquella en la que hay una alta esperanza de que las conductas socialmente aprobadas sean necesarias para alcanzar los objetivos dados.
Aislamiento
Este tipo de alienación se refiere a cuando el individuo exalta sus valores, gustos o conocimientos sobre las demás cosas. Decimos que está alienado en el sentido en que está aislado en su campo respecto a los demás, nos referimos a un aspecto de distanciamiento de los demás.
Este tipo de aislamiento es también diferente respecto a los tres anteriores. Sin embargo estos términos se pueden entrelazar entre ellos, es decir, no tienen que ser forzosamente de una clase sino que se pueden interrelacionar con los diferentes tipos.
Autoenajenación
Este último tipo de alienación se da de forma interna ya que es la forma en la que la propia persona se desconoce ante sí misma. Es este sentimiento de no reconocerse a sí mismo, de extrañamiento con uno mismo. En este caso es el propio individuo el que impide su realización plena, hay una diferencia en lo que individuo quiere y lo que el individuo hace y el que se lo impide es él mismo, por eso decimos que es una “autoenajenación”.
Esta categoría de alienación cabría perfectamente en las demás, y hasta se podría mencionar que podría ser la verdadera causa de las demás. Ya que en primer lugar está la alienación interna, primero está la limitación que se da el individuo mismo y posteriormente la exterior.
Conclusión
Soy consciente de dificultad de estos cinco términos de alienación. El motivo de este trabajo fue separar los diferentes significados que se le da al término para tener una mejor concepción de estos y también poder hacerlos más útiles para la investigación.
Resumen de Mauricio Prado
La alienación es un tema muy importante en las ciencias sociales y su concepto se usa frecuentemente en los trabajos contemporáneos; sin embargo, es un término que se usa de forma muy ambigua. Este documento trata de realizar dos tareas: presentar de una forma organizada los diferentes usos que se le ha dado a este término y darle un enfoque histórico al concepto en temas de interés actual. Hay cinco diferentes significados que le podemos dar a la “alienación”: impotencia, carencia de significado, anormatividad, aislamiento y autoenajenación. Se mencionarán las características de estos cinco tipos para facilitar su uso metodológico.
Impotencia
Esta noción de alienación es extraída de la visión marxista de la posición del trabajador frente al capitalista; el trabajador está alienado en la medida que los medios de producción son tomados por los empresarios y no por quien trabaja. Entonces decimos que hay una impotencia del trabajador al no poder incidir en las decisiones que se toman respecto a su trabajo.
En el trabajo de Weber nos encontramos con una extensión de esta teoría, argumentando que no sólo es exclusivo del proletariado, sino que se manifiesta de forma universal. Los soldados actuales están separados de su violencia, los científicos de los medios de investigación y el funcionario de los medios administrativos, ninguno de ellos tiene decisión en su campo.
Esta idea de la alienación como impotencia es la utilizada más frecuentemente. Hay que ser claros respecto a cómo tratar este término porque nos da una visión psicosocial, aunque esto no significa que no se pueda usar como recurso metodológico. También hay que mencionar que la impotencia de una persona está marcada por dos cosas, tanto por lo que espera como por lo que desea. Aquí podemos hacer la distinción entre una visión objetiva del observador y una visión de juicio del observador. Así es como el individuo ve una diferencia entre sus expectativas de control y su deseo de control.
En este caso de alienación, yo limitaría su aplicación en el concepto de expectativas que tiene el individuo sobre la influencia en los sucesos sociopolíticos. Es decir aplicarlo sólo en el campo de la representación del hombre respecto al orden social más amplio.
Carencia de significado
Este es el segundo significado que más se usa. En este caso utilizamos el término refiriéndonos a la creencia del individuo al creer comprender los sucesos que suceden a su alrededor. Hablaremos de una alta alienación cuando el individuo no tiene claro en que creer, es decir cuando él cree que sus acciones tendrán ciertos resultados. Este tipo de alienación es independiente del primero, porque mientras que en el primero mencionamos la impotencia del individuo en incidir en los resultados de su trabajo, aquí mencionamos el entendimiento que tiene éste respecto a sus decisiones. Impotencia es externa y carencia de significado es interno.
Anormatividad
Este tercer tipo de alienación es tomado de la escuela de Durkheim y el término anormatividad se usa generalmente para mencionar cuando las normas del Estado se caen o no pueden cumplir sus funciones. En el caso de alienación nos referimos cuando el Estado le exige algo a la sociedad que no puede cumplir debido a que el Estado no lo proporciona. Esta descoordinación es lo que genera la anomia. Cuando se da cuenta de la anomia se puede reaccionar de dos formas: intentar cambiar las condiciones del Estado para poder cumplir con las expectativas o atribuirle esa anomia a causas más místicas (fortuna, suerte) y menos sociológicas.
Este tipo de alienación es independiente de las dos anteriores. La impotencia es una diferencia entre las expectativas de tus acciones y los resultados, y la carencia de sentido se refiere a la creencia del individuo en creer que entiende el sentido de lo que lo rodea. En cambio, la anormatividad como alienación se refiere más a aquella en la que hay una alta esperanza de que las conductas socialmente aprobadas sean necesarias para alcanzar los objetivos dados.
Aislamiento
Este tipo de alienación se refiere a cuando el individuo exalta sus valores, gustos o conocimientos sobre las demás cosas. Decimos que está alienado en el sentido en que está aislado en su campo respecto a los demás, nos referimos a un aspecto de distanciamiento de los demás.
Este tipo de aislamiento es también diferente respecto a los tres anteriores. Sin embargo estos términos se pueden entrelazar entre ellos, es decir, no tienen que ser forzosamente de una clase sino que se pueden interrelacionar con los diferentes tipos.
Autoenajenación
Este último tipo de alienación se da de forma interna ya que es la forma en la que la propia persona se desconoce ante sí misma. Es este sentimiento de no reconocerse a sí mismo, de extrañamiento con uno mismo. En este caso es el propio individuo el que impide su realización plena, hay una diferencia en lo que individuo quiere y lo que el individuo hace y el que se lo impide es él mismo, por eso decimos que es una “autoenajenación”.
Esta categoría de alienación cabría perfectamente en las demás, y hasta se podría mencionar que podría ser la verdadera causa de las demás. Ya que en primer lugar está la alienación interna, primero está la limitación que se da el individuo mismo y posteriormente la exterior.
Conclusión
Soy consciente de dificultad de estos cinco términos de alienación. El motivo de este trabajo fue separar los diferentes significados que se le da al término para tener una mejor concepción de estos y también poder hacerlos más útiles para la investigación.
23.09 Marx. Crítica a la religión
Bitácora de la sesión del 23 de septiembre de 2011
Por Víctor Ávila
En la Crítica de la filosofía del derecho de Hegel, dice Karl Marx que se tiene que superar la religión, y comienza haciendo una comparativa de ésta con una droga en su multicitada frase “La religión es el opio del pueblo”, ya que, para él, la religión es la forma en que el hombre mantiene un statu quo. A partir de eso, tratamos de esclarecer 4 puntos básicos:
Marx sostiene que ese es precisamente el problema, que la religión es una mentira que nosotros mismos creamos, y que lo peor es que nos la creemos; es decir nos autoengañamos a causa de nuestros miedos. En particular por el miedo a la muerte.
Entonces el autor sugiere que nuestra labor es asumir que haber planteado la falsa idea de la religión como única manera de explicar el mundo, no fue para un fin positivo desde un inicio, y que debemos superarla, porque esa también es una forma de alienación.
Dice Marx textual: “la crítica de la religión desengaña al hombre para que piense, actúe y dé forma a su realidad como hombre desengañado”, porque el hombre ha creado a Dios a su imagen y semejanza, no Dios a él; no se puede fundamentar una sociedad en ilusiones. Propone además que el hombre debe ser el “Ser Supremo del Hombre”, lo cual acredita la idea de Hegel acerca de que “Somos conciencia, y tenemos conciencia de que somos conciencia”, y que cuando eso suceda seremos libres. El pensamiento caracteriza al hombre, y ahí debe iniciarse la lucha por su emancipación.
Esto sucederá sólo si actuamos desde adentro, sabernos y asumirnos como hombres con razonamiento, porque mientras no sepas que estás inmerso en una forma de enajenación, no saldrás. Sin embargo no lo hemos logrado, seguimos alienados, y todo esto tiene un fin: Mantener un estado de cosas y justificarlo mediante la religión para mantener el control en el pueblo. La dominación del hombre por el hombre. Entonces a partir de eso, la crítica a la religión no sólo es hacia ella, sino que también se convierte en una crítica política.
2.) Para resolver eso se propone 2 tareas: La tarea Histórica, y la tarea Filosófica:
La tarea Histórica tiene 2 metas:
Desaparecer la verdad del más allá (Jenseits)
Asumirse que estamos en el presente como verdad absoluta, aquí y ahora. (Diesseits)
La tarea filosófica tiene 2 metas también:
Encontrarle una explicación a la ilusión.
Hacer conciencia de que hay ilusión, para degustar los frutos de esa crítica y con ello romper una llamada opresión. Sin embargo eso nos hace pensar: ¿De veras existe una opresión? La respuesta es que sólo hay una opresión hasta que tienes conciencia de que estás oprimido.
3.) Con Hegel se culmina en la filosofía todo proceso especulativo, descubre la autoconciencia. A la filosofía le corresponde superarse, mediante la dialéctica Hegeliana misma de tesis-antítesis-síntesis que dará como resultado nuevas tesis, que a su vez complementarán las anteriores, haciendo un ciclo continuo de superación.
Pero no superar una filosofía particular, sino en su conjunto; es decir: llevarla a la Praxis, y para lograrlo es necesario que sea crítica. La filosofía fungirá como marco teórico de toda Revolución y será el arma intelectual en la lucha de la emancipación.
4.) La revolución, entonces,será el resultado de superar a la filosofía. Pero para generar revolución, no será suficiente contar con armas intelectuales (pensamiento especulativo), también se necesitan ciertas características para que funcione: tener un ejército que esté dispuesto a dar el todo por el todo (es decir, que no le tenga miedo a la muerte, y que no tenga nada que perder). Quien necesitará jugar ese papel será el proletariado, ya que tal estamento será quien proporcione la fuerza en la lucha: es decir, será el arma real.
Por Víctor Ávila
En la Crítica de la filosofía del derecho de Hegel, dice Karl Marx que se tiene que superar la religión, y comienza haciendo una comparativa de ésta con una droga en su multicitada frase “La religión es el opio del pueblo”, ya que, para él, la religión es la forma en que el hombre mantiene un statu quo. A partir de eso, tratamos de esclarecer 4 puntos básicos:
- La fundamentación de la crítica a la religión
- Las tareas de la Filosofía y de la Historia
- Tratar de superar la Filosofía
- Las consecuencias de esa superación: La revolución
Marx sostiene que ese es precisamente el problema, que la religión es una mentira que nosotros mismos creamos, y que lo peor es que nos la creemos; es decir nos autoengañamos a causa de nuestros miedos. En particular por el miedo a la muerte.
Entonces el autor sugiere que nuestra labor es asumir que haber planteado la falsa idea de la religión como única manera de explicar el mundo, no fue para un fin positivo desde un inicio, y que debemos superarla, porque esa también es una forma de alienación.
Dice Marx textual: “la crítica de la religión desengaña al hombre para que piense, actúe y dé forma a su realidad como hombre desengañado”, porque el hombre ha creado a Dios a su imagen y semejanza, no Dios a él; no se puede fundamentar una sociedad en ilusiones. Propone además que el hombre debe ser el “Ser Supremo del Hombre”, lo cual acredita la idea de Hegel acerca de que “Somos conciencia, y tenemos conciencia de que somos conciencia”, y que cuando eso suceda seremos libres. El pensamiento caracteriza al hombre, y ahí debe iniciarse la lucha por su emancipación.
Esto sucederá sólo si actuamos desde adentro, sabernos y asumirnos como hombres con razonamiento, porque mientras no sepas que estás inmerso en una forma de enajenación, no saldrás. Sin embargo no lo hemos logrado, seguimos alienados, y todo esto tiene un fin: Mantener un estado de cosas y justificarlo mediante la religión para mantener el control en el pueblo. La dominación del hombre por el hombre. Entonces a partir de eso, la crítica a la religión no sólo es hacia ella, sino que también se convierte en una crítica política.
2.) Para resolver eso se propone 2 tareas: La tarea Histórica, y la tarea Filosófica:
La tarea Histórica tiene 2 metas:
Desaparecer la verdad del más allá (Jenseits)
Asumirse que estamos en el presente como verdad absoluta, aquí y ahora. (Diesseits)
La tarea filosófica tiene 2 metas también:
Encontrarle una explicación a la ilusión.
Hacer conciencia de que hay ilusión, para degustar los frutos de esa crítica y con ello romper una llamada opresión. Sin embargo eso nos hace pensar: ¿De veras existe una opresión? La respuesta es que sólo hay una opresión hasta que tienes conciencia de que estás oprimido.
3.) Con Hegel se culmina en la filosofía todo proceso especulativo, descubre la autoconciencia. A la filosofía le corresponde superarse, mediante la dialéctica Hegeliana misma de tesis-antítesis-síntesis que dará como resultado nuevas tesis, que a su vez complementarán las anteriores, haciendo un ciclo continuo de superación.
Pero no superar una filosofía particular, sino en su conjunto; es decir: llevarla a la Praxis, y para lograrlo es necesario que sea crítica. La filosofía fungirá como marco teórico de toda Revolución y será el arma intelectual en la lucha de la emancipación.
4.) La revolución, entonces,será el resultado de superar a la filosofía. Pero para generar revolución, no será suficiente contar con armas intelectuales (pensamiento especulativo), también se necesitan ciertas características para que funcione: tener un ejército que esté dispuesto a dar el todo por el todo (es decir, que no le tenga miedo a la muerte, y que no tenga nada que perder). Quien necesitará jugar ese papel será el proletariado, ya que tal estamento será quien proporcione la fuerza en la lucha: es decir, será el arma real.
Resumen: Seeman, Meaning of Alienation
Melvin Seeman, «On the meaning of alienation»
Resumen de Magaly Alcántara
Melvin Seeman hace un análisis para la aplicación del término alienación, buscando dar una categorización sobre todo lo referido y escrito respecto a la alineación. Con estas categorías busca volver operacional el concepto para aplicar los conceptos a los diversos campos de estudio. Para la categorización de este problema Seeman omitirá ciertos tipos de alienación porque estas solo podrán ser vistas mediante el uso de juicios de tipo valorativo, por lo que la descripción de las condiciones objetivas, la frustración y la desviación moral serán puntos descartados en este análisis, al no poder brindarnos lo adecuado para medir un cierto grado de alienación individual o social. Define de esta manera 5 categorías :
1. La Impotencia
En esta categoría, Seeman recurre a Marx para analizar la situación desde una perspectiva individual y a Weber para el análisis colectivo. Este concepto hace referencia a la imposibilidad del individuo de poder incidir en el resultado de lo que acontece.
Desde la tradición marxista, el obrero vive alienado a los medios de producción porque vive en una impotencia respecto al producto de su trabajo. La división del trabajo generará eventualmente la fragmentación de este. Esto también hará referencia a una alienación vista como impotencia, porque el producto de este trabajo no le pertenece al individuo que lo trabaja. Pero esta alienación también radica en el concepto del capital generado por el agente explotador, porque con el capital gestado el capitalista comprara más mano de obra.
Con la apreciación de Max Weber el autor hará referencia a la impotencia pero enfocada a las instituciones sociales. Suele ser muy diferente lo que se hace a lo que se produce en los individuos de la sociedad. En la sociedad existe un sentimiento de imposibilidad en sus acciones. Esta se puede ver de una forma interna mediante la forma y perspectiva del individuo y la que más interesa al autor para este análisis es la forma externa; desde este punto de vista existen cosas a las que se pertenecen pero no se puede actuar en ellas. El individuo se vuelve o se siente impotente en la resolución de los problemas de la sociedad. Esto generara un sentimiento de “estar fuera de sí” de la sociedad y aquí es en donde recae la alienación.
2. La carencia de sentido
Esta categoría engloba al intelectual alienado a su conjunto de conocimientos. El saber implica dos cosas importantes: el saber cómo poder alienado y el saber cómo sentimiento de angustia e incapacidad. En este sentido se cuestiona si el no saber es una carencia de sentido de lo que realiza el individuo y cómo lo está alienando este no saber cuándo se siente impotente al orden externo. Este generará que las expectativas de este individuo sean muy bajas y que no encuentre claro en lo que debe creer. Accediendo así a esta carencia de sentido.
3. La anormatividad
Para definir este concepto, Seeman recurre a Emile Durkheim. Esta alienación se basa en lo que la sociedad exige y proporciona a sus integrantes. Aquí se trata de explicar las expectativas que tiene una sociedad respecto al individuo y lo que sucede cuando esta sociedad no satisface estos elementos necesarios para el cumplimiento de tales expectativas. La alienación se da por el abismo entre lo que la sociedad espera del sujeto y lo que le proporciona. Cuando esto sucede hay dos tipos de manifestaciones en la persona: La rebelión o la mistificación. Estas serán las dos salidas para superar este tipo de alienación.
4. El aislamiento
El aislamiento se dará porque existe una baja recompensa a una meta que se considera socialmente alta. Lo que se valora tiene una separación ante el hecho que produce. El sentido de la alienación en este concepto se entiende entre el limbo que existe entre el valor social y el valor personal del individuo, esto generara un aislamiento de la persona a la red de creencias sociales. Por lo que se considera valioso de forma individual se encuentra enajenado.
5. La autoenajenación
Esta se da porque no existe un correspondencia entre lo que la persona desea y lo que se hace, esta distancia entre el querer y hacer es la alienación. Esta se constituye como autoalienación porque solo el individuo podrá determinar lo que desea y por lo tanto realiza.
Resumen de Magaly Alcántara
Melvin Seeman hace un análisis para la aplicación del término alienación, buscando dar una categorización sobre todo lo referido y escrito respecto a la alineación. Con estas categorías busca volver operacional el concepto para aplicar los conceptos a los diversos campos de estudio. Para la categorización de este problema Seeman omitirá ciertos tipos de alienación porque estas solo podrán ser vistas mediante el uso de juicios de tipo valorativo, por lo que la descripción de las condiciones objetivas, la frustración y la desviación moral serán puntos descartados en este análisis, al no poder brindarnos lo adecuado para medir un cierto grado de alienación individual o social. Define de esta manera 5 categorías :
1. La Impotencia
En esta categoría, Seeman recurre a Marx para analizar la situación desde una perspectiva individual y a Weber para el análisis colectivo. Este concepto hace referencia a la imposibilidad del individuo de poder incidir en el resultado de lo que acontece.
Desde la tradición marxista, el obrero vive alienado a los medios de producción porque vive en una impotencia respecto al producto de su trabajo. La división del trabajo generará eventualmente la fragmentación de este. Esto también hará referencia a una alienación vista como impotencia, porque el producto de este trabajo no le pertenece al individuo que lo trabaja. Pero esta alienación también radica en el concepto del capital generado por el agente explotador, porque con el capital gestado el capitalista comprara más mano de obra.
Con la apreciación de Max Weber el autor hará referencia a la impotencia pero enfocada a las instituciones sociales. Suele ser muy diferente lo que se hace a lo que se produce en los individuos de la sociedad. En la sociedad existe un sentimiento de imposibilidad en sus acciones. Esta se puede ver de una forma interna mediante la forma y perspectiva del individuo y la que más interesa al autor para este análisis es la forma externa; desde este punto de vista existen cosas a las que se pertenecen pero no se puede actuar en ellas. El individuo se vuelve o se siente impotente en la resolución de los problemas de la sociedad. Esto generara un sentimiento de “estar fuera de sí” de la sociedad y aquí es en donde recae la alienación.
2. La carencia de sentido
Esta categoría engloba al intelectual alienado a su conjunto de conocimientos. El saber implica dos cosas importantes: el saber cómo poder alienado y el saber cómo sentimiento de angustia e incapacidad. En este sentido se cuestiona si el no saber es una carencia de sentido de lo que realiza el individuo y cómo lo está alienando este no saber cuándo se siente impotente al orden externo. Este generará que las expectativas de este individuo sean muy bajas y que no encuentre claro en lo que debe creer. Accediendo así a esta carencia de sentido.
3. La anormatividad
Para definir este concepto, Seeman recurre a Emile Durkheim. Esta alienación se basa en lo que la sociedad exige y proporciona a sus integrantes. Aquí se trata de explicar las expectativas que tiene una sociedad respecto al individuo y lo que sucede cuando esta sociedad no satisface estos elementos necesarios para el cumplimiento de tales expectativas. La alienación se da por el abismo entre lo que la sociedad espera del sujeto y lo que le proporciona. Cuando esto sucede hay dos tipos de manifestaciones en la persona: La rebelión o la mistificación. Estas serán las dos salidas para superar este tipo de alienación.
4. El aislamiento
El aislamiento se dará porque existe una baja recompensa a una meta que se considera socialmente alta. Lo que se valora tiene una separación ante el hecho que produce. El sentido de la alienación en este concepto se entiende entre el limbo que existe entre el valor social y el valor personal del individuo, esto generara un aislamiento de la persona a la red de creencias sociales. Por lo que se considera valioso de forma individual se encuentra enajenado.
5. La autoenajenación
Esta se da porque no existe un correspondencia entre lo que la persona desea y lo que se hace, esta distancia entre el querer y hacer es la alienación. Esta se constituye como autoalienación porque solo el individuo podrá determinar lo que desea y por lo tanto realiza.
21.09 Seeman: Sentidos de alienación
Bitácora de clase
Por Magaly Alcántara
La clase del 21 de septiembre sería abordada con base en el texto leído de Melvin Seeman “On the Meaning of Alienation”. Como sucede en cada clase, el profesor hizo una breve introducción del tema mediante las dudas surgidas en torno a lo leído. Hecho esto, mencionó cómo se abordaría la clase de ese día: se daría una explicación a los cinco conceptos de alienación que aborda Seeman para el análisis y aplicación del concepto y como referencia extra abordaría estas categorías en torno a las preguntas que él formuló para el mejor entendimiento de los conceptos.
La primera categoría fue la Impotencia, que sería enfatizada en la pregunta ¿Qué puedo hacer? Aquí se vio cómo estamos imposibilitados para poder incidir en ciertas acciones y resultados y cómo esto genera una alienación, analizándolo desde una perspectiva individual y social con base en la perspectiva marxista y weberiana.
Dentro de esto también se abordó cómo el autor descarta ciertas formas de alienación, porque se encuentran sujetas a ciertos juicios de valor. Hubo un pequeño debate y aclaración respecto de esto y vimos que nos encontrábamos con un problema a la hora de querer abordar formas objetivas contra los juicios de valor: ¿cómo sabemos que esta forma objetiva no es juicio de valor respecto de mi perspectiva?
La segunda categoría analizada fue la Carencia del sentido dada con la pregunta ¿cómo entiendo lo que hago? Se vio cómo esto se aborda desde el punto de vista del individuo que está alienado a su acervo de conocimientos.
El tercer concepto hace referencia a la Anormatividad, a donde se llegó mediante la pregunta ¿cómo debo comportarme? Aquí se ve la alienación como el abismo entre lo que la sociedad espera de mí y lo que me proporciona.
El cuarto juicio es el Aislamiento donde el sentido se hallaría en la pregunta ¿Qué es lo que vale la pena hacer? Lo que consideramos importante se encuentra alienado, porque es una valoración aislada al valor social.
En la última idea, el profesor hizo mención de que La Autoalienación sería el criterio más difícil de abordar, en la medida en que hay una diferencia entre lo queremos y lo que hacemos. Esta dificultad radicaba en que nosotros sabemos lo que queremos y por tanto hacemos, pero entonces ¿Qué es lo que queremos?
Para finalizar se vio cómo estas categorías guardan una cierta discrepancia entre lo que se quiere y lo que se hace. También se aclaró brevemente que estas cinco categorías guardan una cierta relación entre sí pero no las podemos concebir en forma progresiva o escalonada.
Por Magaly Alcántara
La clase del 21 de septiembre sería abordada con base en el texto leído de Melvin Seeman “On the Meaning of Alienation”. Como sucede en cada clase, el profesor hizo una breve introducción del tema mediante las dudas surgidas en torno a lo leído. Hecho esto, mencionó cómo se abordaría la clase de ese día: se daría una explicación a los cinco conceptos de alienación que aborda Seeman para el análisis y aplicación del concepto y como referencia extra abordaría estas categorías en torno a las preguntas que él formuló para el mejor entendimiento de los conceptos.
La primera categoría fue la Impotencia, que sería enfatizada en la pregunta ¿Qué puedo hacer? Aquí se vio cómo estamos imposibilitados para poder incidir en ciertas acciones y resultados y cómo esto genera una alienación, analizándolo desde una perspectiva individual y social con base en la perspectiva marxista y weberiana.
Dentro de esto también se abordó cómo el autor descarta ciertas formas de alienación, porque se encuentran sujetas a ciertos juicios de valor. Hubo un pequeño debate y aclaración respecto de esto y vimos que nos encontrábamos con un problema a la hora de querer abordar formas objetivas contra los juicios de valor: ¿cómo sabemos que esta forma objetiva no es juicio de valor respecto de mi perspectiva?
La segunda categoría analizada fue la Carencia del sentido dada con la pregunta ¿cómo entiendo lo que hago? Se vio cómo esto se aborda desde el punto de vista del individuo que está alienado a su acervo de conocimientos.
El tercer concepto hace referencia a la Anormatividad, a donde se llegó mediante la pregunta ¿cómo debo comportarme? Aquí se ve la alienación como el abismo entre lo que la sociedad espera de mí y lo que me proporciona.
El cuarto juicio es el Aislamiento donde el sentido se hallaría en la pregunta ¿Qué es lo que vale la pena hacer? Lo que consideramos importante se encuentra alienado, porque es una valoración aislada al valor social.
En la última idea, el profesor hizo mención de que La Autoalienación sería el criterio más difícil de abordar, en la medida en que hay una diferencia entre lo queremos y lo que hacemos. Esta dificultad radicaba en que nosotros sabemos lo que queremos y por tanto hacemos, pero entonces ¿Qué es lo que queremos?
Para finalizar se vio cómo estas categorías guardan una cierta discrepancia entre lo que se quiere y lo que se hace. También se aclaró brevemente que estas cinco categorías guardan una cierta relación entre sí pero no las podemos concebir en forma progresiva o escalonada.
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