Ejemplo de síntesis/esquema

Por Estefanía Arenas

Síntesis

En este trabajo deseo demostrar que, a lo largo de la historia, el hombre ha vivido enajenado sobre todo en un plano social. Esta enajenación puede ser considerada como todo aquello que suprime la libertad de pensamiento y acción del individuo, sin embargo, la enajenación que sufre el ser humano puede ser completamente superada.

Para explicar estas tesis utilizaré, primero, el concepto de Kant sobre la minoría de edad como sinónimo de alienación y la influencia de ésta en el mal uso de los dones naturales. En segundo lugar, como la enajenación se da en sociedad, explicaré la manera en que  la división de trabajo es la principal causante de este problema. Por otra parte, esta enajenación colectiva es, también, provocada por el sometimiento y dependencia de una persona a otra, lo que implica una ausencia de la libertad y el hombre, al no ser libre, no puede reconocerse ni realizarse. Finalmente, la enajenación puede ser plenamente superada mediante el desarrollo de la autoconciencia y la abolición de la propiedad privada que llevará al estado de progreso universal llamada comunismo.

Esquema

0. Introducción

1. El hombre vive enajenado
     a. Enajenación social
        i. Enajenación como minoría de edad y el mal uso de los dones naturales 
           (Kant, Respuesta a la pregunta ¿qué es Ilustración?)
        ii. El trabajo enajenado
           (Marx, Manuscritos económico filosóficos de 1844, pp. 20-29)
        iii. La división del trabajo
           (Marx, Manuscritos económico filosóficos de 1844, pp. 37-47)

2. La enajenación suprime la libertad
     a. El hombre no puede reconocerse
         (Marcuse, Razón y Revolución, pp. 95-115)
     b. Dialéctica del amo y el esclavo como sometimiento
         (G.W.F. Hegel, Fenomenología del espíritu, pp. 115-119)

3. Superación de la enajenación
     a. Desarrollo de la autoconciencia
         (Marcuse, Razón y Revolución, pp. 98-123)
     b. Abolición de la propiedad privada: el comunismo como progreso universal
         (Marx y Engels, La ideología alemana, pp. 9-15, 32-35 y 39-43)

4. Conclusiones

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