Resumen: Marx y Engels, Ideología Alemana. Intr. A

Karl Marx y Friedrich Engels, «Feuerbach. Contraposición entre la concepción materialista y la idealista», parte A, en La ideología alemana.

Resumen de Estefanía Arenas

La ideología en general y la ideología alemana en particular

El problema de la crítica alemana radica en ciertos sistemas filosóficos, pero en especial, en el sistema hegeliano. Los llamados neohegelianos no hicieron propiamente una crítica sobre el pensamiento de Hegel, sino que lo retomaron y profanaron las categorías hegelianas puras y auténticas para transformarlas en simples ideas religiosas. Todas sus ideas partían de una religión auténtica, la cual podía explicar las ideas políticas, metafísicas y morales. Los neohegelianos criticaron todo, pero siempre bajo el imperio de la religión y sin cambiar en lo absoluto la realidad imperante como ellos pretendían y si algo lograron estos pensadores, fue la aclaración de ciertos puntos histórico-religiosos sobre la figura del cristianismo, pero jamás se dieron a la tarea de preguntarse por la relación entre la filosofía alemana y la realidad de Alemania.

Para hablar de la historia, primero se necesita la existencia de los individuos y, después, de los fundamentos naturales y la modificación de éstos por la acción del hombre. Así, el hombre se diferencia de los animales en el momento en que empieza a producir sus medios de vida, pero esta producción sólo aparece cuando la población se multiplica y se lleva a cabo un intercambio entre los individuos. Por otra parte, la estructura interna de cada Estado depende del grado de desarrollo de producción y de su intercambio interior y exterior.

La división del trabajo dentro de una nación depende de la separación del trabajo industrial y comercial del trabajo agrícola, es decir, de la contraposición campo-ciudad. De esta forma, tenemos varias formas de propiedad o de la organización de la división del trabajo:

Tribu.- Se nutren de la caza y la pesca, de la ganadería y de la agricultura. Su división del trabajo está poco desarrollada. La organización social es una ampliación de la organización familiar; llevan el mando los patriarcas y el lugar más bajo, los esclavos.

Antigua propiedad comunal o estatal.- Se fusionan diversas tribus para formar una ciudad. La propiedad privada es en común entre los miembros del Estado. Su división del trabajo está más desarrollada. Ya hay cierta contradicción entre los estados rurales y urbanos. Aquí, se consideraba la historia como el uso de la guerra y la violencia para conseguir ciertos fines. La población, al ir creciendo, va necesitando de más cosas y, por consecuencia, de nuevos medios de producción cuya base eran los esclavos.

Propiedad feudal o por estamentos.- Tenía como punto de partida el campo, su población es escasa y la producción está a cargo de los campesinos. Existe la organización de artesanos denominada gremio. Los estamentos son muy diversos (nobleza, clero, campesinos, etc.). El poder estaba en manos de un monarca. Se dice que la producción de ideas estaba enlazada con la actividad material y el comercio.

1) Historia

El primer hecho histórico es la producción de los medios para la satisfacción de las necesidades humanas, es decir, asegurar la vida de los hombres; pero para la satisfacción de las necesidades, se necesita el instrumental que conduce a nuevas necesidades. Esto jamás lo llevaron a cabo los alemanes, es por eso que en Alemania no ha existido ningún historiador. Otro factor que interviene en el desarrollo histórico es la procreación que da lugar a la familia, la primera relación social de la cual brotan nuevas necesidades.

Así, pues, cada fase industrial lleva consigo un modo de cooperación o determinada fase social, esto es, la cooperación de diversos individuos. Es indispensable por esto, que la historia del hombre esté íntimamente conectada con la historia industrial y de intercambio, pues estas necesidades o condiciones materiales  de los hombres han estado siempre presentes y han sido satisfechas mediante los modos de producción.

Como el hombre pertenece a una sociedad, el lenguaje —al igual que la conciencia— nace a partir del intercambio entre los hombres y de la necesidad, así ambos factores son productos sociales. La conciencia nos permite tener claro entendimiento de aquello que nos rodea, es decir, poseemos una conciencia del mundo inmediato, una conciencia social y una conciencia natural. Esta conciencia se perfecciona al aumentar la producción y las necesidades y es así como se desarrolla la división del trabajo en la cual la fuerza productora, el estado social y la conciencia tienen que entrar en contradicción entre sí, pero lo más importante, con la división de trabajo comienza a darse la distribución desigual de los bienes y del trabajo (separación del interés particular y el interés común). Es así como cada individuo debe dedicarse a cierto trabajo que le es impuesto y del que no puede deshacerse; en oposición a esto, el comunismo propone que el individuo puede desarrollarse plenamente en las actividades que mejor le parezcan.

La clase dominante tratará de conquistar el poder político para imponer su interés como interés general, pero los individuos sólo buscan su interés particular que para ellos no coincide con el interés común.

La fuerza de producción bajo la división del trabajo se presenta ante los individuos como algo externo a ellos y que rige su propia voluntad. Esto representa una enajenación contra la cual hay que sublevarse y para esto tiene que surgir una clase desposeída que lucha por liberarse de sus ataduras. Por otra parte, debe generarse un incremento de la fuerza productiva en un plano histórico-universal  porque sin esto sólo se generaría la escasez y, a su vez, instituye a individuos histórico-universales sin los cuales el comunismo sólo tendría un carácter local y las potencias de intercambio, por tanto, deben desarrollarse como potencias universales.
El comunismo es el movimiento real que anula y supera el estado de las cosas actuales; una organización social sólo puede desarrollarse basándose en la producción y el intercambio.

El comercio sólo puede llegar a dominar el mundo mediante la relación oferta-demanda, lo cual sólo ha ocasionado “la repartición de la felicidad y la desgracia entre los hombres”.

2) Sobre la producción de la conciencia

Únicamente con el derrocamiento del orden social mediante la revolución comunista y la abolición de la propiedad privada se disolverá el pensamiento equivocado de los teóricos alemanes respecto a la historia. La historia está ligada con la libertad del individuo, siempre y cuando se encuentre dentro de una historia universal y de aquí surge, también, la tesis de afirmar que la verdadera riqueza espiritual del individuo depende de la riqueza de sus relaciones reales. Esta forma de ver la historia consiste en exponer el proceso real de la producción material de la vida inmediata, de sus intercambios, de explicar las diferentes fases de la sociedad civil como fundamentos de la historia y de ver cómo ésta es el fundamento de las formas de la conciencia, de la religión, de la filosofía y de la moral; así pues, la revolución es quien impulsa estas manifestaciones humanas, incluida la historia.

Así, se ha tenido una noción equivocada de la historia extendida por los teóricos alemanes donde se alude que la historia consiste simplemente en las acciones políticas de los héroes y del Estado, de las luchas religiosas, etc., basándose siempre en una concepción religiosa imperante en Alemania dejando a un lado la producción real de los medios de vida. Igualmente, se equivocan al pensar sólo en una historia local, afirmando que las demás naciones no poseen una historia y que la verdadera época histórica en Alemania es la lucha entre los filósofos alemanes (1840-1844).  La eliminación de estas ideas puede darse solamente si las circunstancias cambian, y no de las deducciones teóricas. Para el proletariado, estas teorías no existen, ni siquiera las ideas religiosas.

Para Feuerbach, la historia no es sino la sucesión de las diferentes generaciones, cada una de las cuales explota los materiales y fuerzas productivas por las generaciones que le han precedido, es decir, la historia posterior es la finalidad de la que la precede; jamás logró vislumbrar al hombre en sus condiciones de vida reales.

Las ideas que imperan en cada época son las ideas de la clase dominante. Esta clase no sólo tiene un poder material sino también ejerce el poder espiritual, esto es, no sólo posee los medios de producción material, sino que dispone también de los medios de la producción espiritual. La clase revolucionaria surge con la existencia de ideas revolucionarias, con un deseo de eliminar la situación actual y con la oposición hacia una clase: la clase dominante.

5 comentarios:

  1. que texto tan aburrido y la re puta que lo pario a este marx

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  2. Espero que estés bromeando. Digan lo que digan, Marx es y será (hasta que alguien lo "supere") fundamental para interpretar la Historia del Ser humano.
    -SR68

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  3. jajajaja la neta si es aburrido, pero nutre demasiado

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